La mosca de la fruta (Ceratitis capitata) es un díptero que ataca a todo tipo de frutas, aunque prefiere los de pulpa dulce y carnosa como el melocotón y las nectarinas.

 

MORFOLOGÍA

El adulto es una mosca de tamaño algo menor que la mosca común, de alas irisadas, muy características y que sirven para identificar la especie, llevan una mancha transversa y otra de color amarillo. Es de color amarillento, de colores vivos, amarillo blanco y negro; su cabeza es amarilla con ojos verdes de aspecto fosforescente, el tórax es gris con largos pelos y manchas negras por encima y blanco a amarillento por los lados; por debajo del abdomen es leonado y lleva por encima franjas amarillas y grises.

La hembra va provista de un oviscapto muy agudo en forma de lanza y las patas son de color amarillo.

 

La larva, procede de los huevos que

 pone la hembra adulta en la fruta,

todavía verde, valiéndose de un

pequeño taladro (oviscapto) que

clava en los frutos. Es de color

blanca, alargada, sin patas, afilada

por la parte anterior y truncada por

 la posterior; en su mayor desarrollo

alcanzan una longitud de 7 a 8 mm.

 

La pupa, tiene la forma de un barrilito, de superficie lisa, redondeada, con las bases truncadas y de color achocolatado.

 

BIOLOGÍA

Esta mosca pasa los meses fríos en estado de pupa, bajo tierra, alrededor de los árboles y cuando llegan las altas temperaturas primaverales, salen los adultos que vuelan hacia las ramas más soleadas; después del apareamiento las hembras acuden a las frutas más tempranas, por cuya superficie se pasean con las alas extendidas hasta encontrar un lugar apropiado para hacer la

 

 

 su oviscapto

 

 

 

 

 

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